1. Métodos de acondicionamiento de la resistencia
Para mejorar la resistencia, las tareas que se realicen deberán aumentar de intensidad progresivamente y se repetirán con continuidad, sin hacer demasiadas pausas entre ellas.
Los métodos de acondicionamiento de la resistencia que se basan en la carrera se denominan contínuos porque se realizan durante un periodo de tiempo largo y sin pausas.
En la carrera continua el ritmo es suave y se evitan los cambios de ritmos. Las pulsaciones oscilarán entre 130 y 160 por minuto. El tiempo de trabajo dependerá de las condiciones iniciales de cada uno.
La resistencia no solo depende de factores orgánicos, sino también
de la actitud con que se afronta el trabajo. Esta es la razón por la que
utilizamos la fuerza de voluntad o la capacidad de persistir
conscientemente en una acción, sin dejarnos vencer por la adversidad.
El fartlek es un sistema de acondicionamiento de la resistencia
basado en la carrera continua, pero introduciendo modificaciones en el
tipo de terreno y el ritmo de carrera.
2. Métodos de acondicionamiento de la flexibilidad
La flexibilidad es una capacidad que se pierde por falta de
actividad física habitual: se reduce la elasticidad muscular y la
movilidad articular.
El método activo para el acondicionamiento de la flexibilidad
es un conjunto de ejercicios que obligan a adoptar posiciones
realizadas por uno mismo, sin la ayuda de compañeros o aparatos.
En el método pasivo, la persona que realiza los ejercicios
alcanza las posiciones deseadas con la ayuda de un compañero. Se logran
así posturas que serían imposibles de alcanzar por uno mismo.
3. La recuperación tras el esfuerzo físico
Para que se produzca una recuperación tras los esfuerzos se deben realizar tareas que lleven al organismo a un estado de tranquilidad y funcionamiento normal.





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